Uno de los juegos de rol más importantes de 2011.
Una cosa muy propia del mundo del rol es el no tener claros sus objetivos y perder el rumbo. Grandes mundos que explorar, personajes creados y desarrollados completamente por el jugador, conversaciones que cambian el destino de un pueblo, grandes dragones que abatir... Es algo complicado de abarcar, hay tantas posibilidades, tanto potencial, que no son pocos los estudios que no acaban de encontrar su camino al afrontarlos, algo desafortunado ya que no hay nada peor que un juego de rol con grandes dudas en su dirección; en otros géneros la salvación puede estar en unas mecánicas entretenidas, una gran puesta en escena gráfica, un fantástico multijugador o en otros aspectos individuales. Pero en rol es aconsejable una adecuada visión de conjunto, una dirección fuerte y una gran personalidad, y lo cierto es que cualquiera que haya jugado al rol de mesa de forma más o menos regular lo sabe: cuanto mejor es el dungeon master, mejor suele ir la aventura.

